Odontología Neurofocal

La Odontología Neurofocal: una nueva visión de la profesión odontológica

Odontologia neurofocal-trigémino

En su ejercicio profesional la Odontología Neurofocal se caracteriza por aplicar una mirada holista del paciente, es decir, que considera los problemas o enfermedades de su boca en unión íntima con el resto de su organismo. Aplica, pues, los mismos conocimientos científicos que la odontología tradicional, pero los enriquece con una mirada orgánica y totalizante de la persona a tratar. La boca no es vista como una entidad autónoma y separada del cuerpo; todo lo contrario, la boca y todo lo que la compone: dientes, lengua, paladar, mucosas, hacen parte del todo viviente y funcionan en él orgánicamente; lo que sucede en la cavidad oral, lo que ponemos y quitamos en ella, afecta el resto del organismo. Así, la boca es comprendida como foco de alteraciones o procesos patológicos causados “a distancia” en todo el organismo. La palabra “foco” no señala ni exclusiva ni principalmente bacterias y toxinas, sino fundamentalmente el campo o camino neural, es decir, el sistema nervioso. Éste se estructura como una red de cables eléctricos que une y relaciona la multiplicidad de elementos que componen el organismo, como son los órganos y su funcionamiento.

En efecto, a través de observaciones científicas se ve cómo trabajos realizados en boca, tales como amalgamas de mercurio, fundas, núcleos y todo tipo de aparatos rehabilitadores en metales no preciosos (mercurio, níquel, cromo, cobalto), pueden afectar el estado de salud general de las personas al interferir con el sano funcionamiento de los órganos vitales del cuerpo: hígado, riñones, colon, estómago, sistema nervioso,sistema urogenital, etc.

Además de los problemas de salud que causan en el organismo algunos metales puestos en boca, tenemos otras causas de interferencia que afectan nuestro equilibrio:

– Tratamientos de conductos mal realizados y con materiales muy tóxicos.

– Enfermedad periodontal (encías enfermas).

– Muelas del juicio incluidas, factor altamente interferente en la estabilidad y armonía de nuestro organismo.

No deberíamos dejar pasar inadvertido el hecho de que la boca está situada en la cabeza, en la parte superior de nuestro cuerpo. La boca tiene, por decirlo así, una ubicación privilegiada. Y no es para menos: a través suyo realizamos las dos funciones quizá más importantes para nuestra permanencia vital, a saber, la función nutritiva, la más importante función en un ser vivo, pues es la que permite y garantiza todas las restantes al mantener la vida, y en segundo lugar, la función parlante o del habla, la que nos permite llamarnos, en propiedad, hombres, seres humanos.

Terreno dentario